VENTAJAS E INCONVENIENTES DE UNA CUSTODIA COMPARTIDA

¿Es realmente la solución en supuestos de ruptura marital o de parejas no casadas con hijos?

Cuando se produce una ruptura de pareja, hay muchas cuestiones que dirimir, y dejando aparte ya las afectivas y puramente materiales, uno de los puntos más incidentes para la continuidad del bienestar familiar post ruptura, es la custodia de los hijos menores comunes ¿Cómo van a distribuirse los tiempos entre las dos figuras parentales, se paga pensión cuando se estipula una custodia compartida?

Ni que dudar hay que en contra de la custodia monoparental, la custodia compartida ofrece un sistema más paritario de relación de los padres separados con sus hijos, así como que este sistema, además, de no atentar contra la igualdad de género, elimina esa sensación de que es siempre la madre la que resulta agraciada con la custodia de los hijos comunes. Pero, ¿Son todo ventajas o realmente es posible relacionar inconvenientes de la custodia compartida?

La custodia monoparental, implica que uno sólo de los padres, se erija como figura “custodia”, cuidador/a principal del menor o menores, así como que el otro padre/madre, comparta con el hijo o hijos menos tiempo, “las visitas estipuladas” también conocido como derecho de visitas, teniendo como contrapartida menos responsabilidades, si bien, a su vez es obligado a pagar una pensión de alimentos que compense el mayor tiempo y dinero que el otro padre/madre pasa con los niños y gasta en ello; y a sensu contrario, la custodia compartida aspiraría a los hijos permanezcan (con mayores o menores matizaciones) aproximadamente el mismo lapso de tiempo con un padre que con otro.

Los inconvenientes de la custodia compartida empiezan a aparecer, primero al intentar compatibilizar y armonizar calendarios de los padres, en segundo lugar, por la lejanía de los domicilios de ambos, y en tercer lugar por la falta de comunicación de los progenitores, todo ello sin contar, con que en ocasiones los enfrentamientos e inquinas que sustentan entre ellos son un impedimento importante, y ni que decir hay que se suscita también una gran problemática cuando el tipo de educación y reglas en ambas casas son distintas, y cómo no, cuando alguno de ellos tiene una nueva pareja, con hijos e inclusive hay hermanastros.

Cada supuesto es diferente a otro, y cada caso se resuelve de una manera, las estancias de los menores con uno u otro padre pueden ser por semanas, por meses, por trimestres escolares, por anualidades etc., inclusive, si uno de los padres tiene un poder adquisitivo mayor que el/la otro/a, cabe la posibilidad de que también puedan establecerse pensiones de alimentos aunque rija una custodia compartida.

Insisto en que no cabe generalizar, la custodia compartida bien llevada puede ser una solución muy aceptable para hijos y padres, pero en otras ocasiones es inviable o perjudicial per se. Antes de optar por este tipo de régimen es bueno que los padres dejen a un lado sus diferencias y rencillas y piensen si realmente esta fórmula puede beneficiar a sus hijos y desarrollen una manera de unificar criterios para que todo fluya de la manera más beneficiosa para los pequeños. El asesoramiento de un buen profesional en estos casos es imprescindible para llegar a soluciones adecuadas.

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